Actualizado el 7 de octubre de 2026.
Las nuevas fechas de VeriFactu vuelven a situarse en el centro de las dudas de empresas y autónomos. Hacienda ha anunciado su intención de aplazar hasta octubre de 2028 las obligaciones pendientes del Reglamento de sistemas informáticos de facturació
La noticia afecta a los negocios que estaban preparando su adaptación para 2027. Sin embargo, hay una distinción importante: el anuncio del aplazamiento no equivale a su aprobación normativa. La información oficial de la Agencia Tributaria consultada continúa recogiendo los plazos de enero y julio de 2027, por lo que conviene seguir la formalización del cambio.
En este artículo explicamos qué fechas debes tener en cuenta, qué implica la previsión de aplazamiento y cómo organizar la adaptación de tu programa de facturación.
¿Cuáles son las nuevas fechas de VeriFactu?
El calendario anunciado prevé trasladar las obligaciones pendientes a octubre de 2028. Hasta que se formalice la modificación, es necesario diferenciar esa previsión de los plazos publicados por la AEAT:
Puedes consultar las fechas de 2027 en la nota oficial de la Agencia Tributaria sobre la ampliación del plazo de adaptación de los sistemas informáticos de facturación. El aplazamiento anunciado a 2028 está recogido en la información de Europa Press.
No conviene dar por confirmado un día concreto de octubre de 2028 ni modificar la planificación únicamente a partir de un titular. La publicación de la norma será la referencia para confirmar el calendario definitivo.
¿Por qué se anuncia el aplazamiento de VeriFactu a 2028?
Hacienda plantea acercar el calendario del Reglamento de sistemas informáticos de facturación al de la factura electrónica obligatoria. También prevé avanzar en la convergencia de sus ámbitos de aplicación y determinados aspectos técnicos.
Para los negocios, esta coordinación hace especialmente útil revisar la facturación en conjunto: el programa con el que se emiten las facturas, las conexiones con otras herramientas y la forma de intercambiar documentos con clientes y proveedores.
¿Qué es VeriFactu y para qué sirve?
Aunque habitualmente se utiliza el término VeriFactu para hablar de toda la normativa, el reglamento establece los requisitos que deben cumplir los sistemas informáticos utilizados para emitir facturas.
Su finalidad es que los registros de facturación cuenten con garantías de integridad, conservación, accesibilidad, legibilidad, trazabilidad e inalterabilidad. La Agencia Tributaria explica el alcance del reglamento en sus preguntas frecuentes sobre sistemas informáticos de facturación y VERI*FACTU.
En sentido estricto, VERI*FACTU es la modalidad que remite los registros de facturación a la Agencia Tributaria. Por tanto, conviene distinguir entre los requisitos generales del software y la modalidad de funcionamiento elegida.
Entender esta diferencia ayuda a plantear correctamente la adaptación y a saber qué debes consultar con tu asesoría y con el proveedor de tu programa.
¿El aplazamiento elimina la obligación de adaptar el software?
Según la información difundida sobre el anuncio, las garantías técnicas del reglamento se mantendrán en términos sustancialmente equivalentes a los actuales. El cambio previsto en el calendario no supone eliminar esos requisitos.
Por eso, resulta útil conservar el trabajo de análisis que ya hayas realizado y revisar qué actuaciones pueden continuar: comprobar la versión del programa, identificar personalizaciones o documentar los procesos de facturación.
Antes de contratar una actualización o cambiar de herramienta, conviene confirmar qué necesitas y cómo encaja la solución propuesta con la evolución normativa.
Cómo preparar tu empresa para VeriFactu
Una adaptación bien organizada empieza por conocer cómo factura tu negocio. Estas son las principales cuestiones que conviene revisar.
1. Comprueba qué obligaciones afectan a tu actividad
Revisa tu situación con la asesoría antes de tomar decisiones sobre el software. Es importante determinar qué normativa resulta aplicable y qué particularidades deben tenerse en cuenta.
Evita asumir que el calendario o la solución utilizada por otra empresa encajan automáticamente con tu caso.
2. Revisa tu programa de facturación
Identifica el programa, la versión y la modalidad de alojamiento que utilizas. Consulta con el proveedor qué actualizaciones, configuraciones o servicios necesitarás.
También conviene comprobar si todas las facturas se generan desde una única herramienta o si intervienen otros sistemas.
3. Analiza las integraciones y personalizaciones
Si trabajas con una tienda online, un terminal de venta o aplicaciones conectadas al ERP, revisa cómo llegan los datos al sistema de facturación.
Por ejemplo, un pedido puede entrar desde la tienda online y generar posteriormente una factura en Odoo o Sage. Ese circuito debe incluirse en las pruebas, junto con las modificaciones específicas que tenga tu empresa.
4. Prueba las operaciones habituales
Prepara pruebas representativas de tu actividad: facturas ordinarias, rectificativas, anticipos y otros casos que utilices con frecuencia.
Comprobar los procesos completos permite detectar incidencias y resolver dudas antes de la puesta en marcha.
5. Forma al equipo y define un calendario
Las personas que emiten y revisan las facturas deben conocer el procedimiento y saber cómo actuar cuando aparece una incidencia.
Define responsables, tareas y fechas de revisión. Así podrás ajustar la planificación cuando se confirme el calendario normativo.
Rosendo García - Consultor de software Sage y experto en contabilidad
Rosendo García es consultor y programador de software Sage, con amplia experiencia en contabilidad y gestión empresarial. Especializado en optimizar procesos en áreas como contabilidad, finanzas, almacén y fabricación, ofrece soluciones personalizadas que combinan tecnología y mejores prácticas operativas, ayudando a las empresas a mejorar la eficiencia, automatizar procesos y tomar decisiones financieras más estratégicas.